El distrito de Trujillo produce 342,05 toneladas de residuos sólidos por día, de acuerdo con el Estudio de Caracterización de Residuos Sólidos Domiciliarios del Distrito de Trujillo, elaborado por el Ministerio del Ambiente (MINAM) en coordinación con la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) y el Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (SEGAT). Los resultados, presentados en la Universidad Nacional de Trujillo, revelan que 238,35 toneladas corresponden a residuos domiciliarios y 103,70 toneladas a residuos no domiciliarios especiales.

Según el estudio, cada trujillano genera aproximadamente 0,68 kg de residuos al día, cifra que evidencia el impacto del consumo urbano sobre el medio ambiente. La gerente del SEGAT, Gisella León Algarate, destacó que “hay la necesidad de planificar a corto, mediano y largo plazo, multisectorialmente, para mejorar la calidad ambiental”, subrayando el potencial de aprovechamiento y reciclaje que tienen los residuos municipales.

La investigación, liderada por Grecia Witing del MINAM y aprobada mediante la Resolución de Alcaldía N.º 625-2023-MPT, precisa que el 48,56 % de los desechos son orgánicos, principalmente restos de comida y poda, mientras que el 29,68 % son reciclables como papel, cartón, plástico y vidrio. Solo el 21,76 % corresponde a materiales no aprovechables que requieren una disposición final adecuada.

Estos resultados constituyen una base técnica clave para el proyecto “Mejoramiento y ampliación del servicio de limpieza pública y disposición final de residuos en nueve distritos de la provincia de Trujillo”, iniciativa en ejecución con una inversión aproximada de S/ 90 millones, que busca transformar la gestión ambiental de la ciudad.

Más allá de las cifras, el estudio revela una verdad incómoda: Trujillo está produciendo más residuos de los que puede manejar. La generación diaria de más de 340 toneladas no solo refleja un problema de gestión municipal, sino también de cultura ciudadana. Mientras no asumamos la responsabilidad de separar, reciclar y reducir desde nuestros hogares, ningún relleno sanitario será suficiente. El desafío no está solo en recoger la basura, sino en repensar nuestros hábitos de consumo. Trujillo tiene el potencial de convertirse en una ciudad modelo de sostenibilidad, pero ello dependerá de la decisión colectiva de transformar los desechos en oportunidades.
