Trujillo, La Libertad. – La contaminación minera ha dejado una profunda huella en la regadera Santa Catalina y en el río Moche, una fuente vital para miles de familias en la región La Libertad. Un estudio reciente revela que el ecosistema enfrenta una doble amenaza: la presencia de metales pesados y el riesgo constante de desbordes durante la temporada de lluvias.
El río en emergencia
Según la especialista en cuencas hidrográficas y salud ambiental de la Universidad Nacional de Trujillo, Ana Marlene Guerrero Padilla, el río Moche ha sido declarado en estado de emergencia en dos ocasiones debido a los altos niveles de contaminación.
“Se encontraron metales pesados que superan los límites máximos permisibles establecidos por la Ley de Recursos Hídricos y los Estándares de Calidad Ambiental (ECA)”, explicó Guerrero Padilla.

El problema se agrava porque el río recorre cuatro provincias y dieciséis distritos, ninguno de los cuales cuenta con una planta de tratamiento de aguas residuales. Además, se han detectado fuentes contaminantes por residuos sólidos, lavado de vehículos y la minería ilegal en la parte alta del cauce.
Preocupación por la producción agrícola
La subgerente de Recursos Naturales, Elithza Díaz, explicó que las aguas del río Moche riegan alrededor de 17,000 hectáreas de tierra de cultivo, lo que incrementa la preocupación por la calidad de los productos agrícolas.
“Estamos preocupados porque se ha visto la necesidad de realizar un análisis por parte del SENASA respecto a la toxicología de los alimentos y de la materia prima, como hortalizas, ají, maíz, caña de azúcar y piña”, indicó Díaz.

Impacto en la agricultura y la salud
Los metales pesados no solo afectan la calidad del agua, sino también los suelos agrícolas. Los agricultores de la campiña de Moche reportan pérdidas en sus cultivos y cosechas de baja calidad.
“Antes uno podía pescar o regar sin problema, pero ahora los cultivos no dan fruto y el río está lleno de larvas que indican contaminación”, lamentó Felipe Córdova, agricultor de la zona.
El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) ha recomendado realizar estudios toxicológicos para evaluar la presencia de contaminantes en los productos agrícolas que dependen del riego con agua del río Moche.
Desbordes y obras paralizadas
A la contaminación se suma el riesgo de desbordes. El alcalde de la Campiña de Moche, Luis Azabache, informó que los trabajos de enrocado, ejecutados por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) para reforzar las defensas del río, fueron paralizados hace tres meses por falta de presupuesto.
“La parte más afectada será la que colinda con Laredo y Campiña. Si el río crece, puede inundar completamente esas zonas”, advirtió Azabache.
Por su parte, el ingeniero jefe de Producción, José Villanueva, precisó que “estos trabajos iniciaron hace seis meses y fueron paralizados hace tres, justamente por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN). Nuevamente hemos retomado estas actividades con el propósito de mitigar algún posible desbordamiento del río Moche y evitar que esto afecte a la población y a las zonas aledañas”.

Llamado a la conciencia ciudadana
Las autoridades locales hacen un llamado urgente a la población para trabajar de manera conjunta en la protección del río.
“El cambio debe comenzar desde nosotros. Antes el agua era limpia, ahora la basura y los residuos lo están matando. Debemos ser vigilantes y cuidar lo que es de todos”, reflexionó Luis Azabache, alcalde de la Campiña.
Un río que refleja la vida de una región
El río Moche, símbolo de vida y desarrollo para Trujillo y sus alrededores, hoy se ha convertido en el reflejo de una problemática ambiental que afecta a toda la región. Protegerlo no es solo tarea de las autoridades, sino una responsabilidad colectiva para asegurar el futuro de las familias que dependen de sus aguas.
REPORTAJE: Río Moche: Contaminación y desbordes que ponen en alerta a La Libertad
